Cosas de la cocina de México

(desde la perspectiva de un argentino)

Un panqueque es una torta. Una torta es un sándwich.   Una tostada no es una tostada.

Hay moles de tres colores: negro, amarillo y rojo. Los hay de varias tonalidades: entre ellos los verdecitos y los coloraditos.  Se comen en el mercado, restaurants y casas de familia.

Hay memelas, tacos, chilaquiles, quesadillas, burritos, enchiladas, tlayudas y empanadas con un sinfín de rellenos vegetarianos, de carne de res, de puerco, de pollo o de pescado. Uno más delicioso que el otro.  Los más ricos se comen en la calle o el mercado.

Hay aguas frescas de limón, de melón, de pepino con jengibre, de flor de Jamaica, de mburucuyá y de otras frutas que no reconozco por sus nombres. Hay atoles, téjate, y horchata. No hay vino.  Hay, por supuesto, cerveza y mezcal.

Hay chapulines, hormigas, gusanos del agave y queso para las picadas.

Hay dulces, nieves, paletas, gelatinas, cuernos de piña, panqueques, churros con azúcar y canela o con cajeta.

Hay café instantáneo, café de maquina y café de olla. Hay chocolate hecho con leche o agua.

Lo más importante es la variedad de ingredientes y de sabores y el orgullo de la gente por sus platos tradicionales y sus cocineros.  Buen Provecho!

Cocinando quesadillas, estado de Oaxaca.

Tortillas con frijoles - Casa de familia en Zinacantán, Chiapas

En el Bar Revolución, San Cristobal de las Casas, Chiapas

Previous
Previous

Las mañanas de Puebla

Next
Next

Cancha de Pelota - Monte Albán