San Juan Chamula

Aquí hace siglos que los curas se fueron y el Vaticano dejo de preocuparse por la iglesia.   Desde ese momento la iglesia fue recuperada por el pueblo y manejada por las autoridades religiosas de los tres pueblos aledaños que son elegidas en asambleas y sus cargos duran solamente un año. Las autoridades religiosas son parejas casadas y cuidan a sus santos y sus dioses sin sueldo.  No se habla el Latín sino Tzotzil.  La iglesia está abierta todo el tiempo y para todos.

Aquí los Chamulas difuntos no tienen lapidas ni capillas, están enterrados en la tierra y sus cruces son cruces maya de colores.

La iglesia de San Juan Chamula no tiene curas, ni bancas, ni confesionario. La gente se sienta y se arrodilla en el suelo. Hay velas de los cuatro colores del maíz: blanco, amarillo, rojo y negro. Los santos tienen espejos en el pecho, como los antiguos sacerdotes sus pecheras de obsidiana, para los que les rezan se vean reflejados.  Los curanderos curan a la gente de sus malos sueños, tristezas y dolores del alma. Usan el espíritu de aves que son sacrificadas para curar y después terminan en la olla del almuerzo.  En la curaciones se prenden velas de colores y se hacen ofrendas de bebida y alimento a los dioses y a los santos. Las enfermedades físicas se curan con hierbas medicinales de muchísimos tipos y preparaciones.

Las campanas de la iglesia suenan  de contentas cuando al mediodía, el sol está en su cenit y los asistentes religiosos explotan cohetes para agregarle a la bulla de las campanas. El sol sigue siendo la mayor deidad por estos lados.

El pueblo maneja sus vidas, sus creencias y su cultura. Nadie les viene a decir que hacer o que creer.

Por supuesto esta prohibido el apapacho de parejas cerca de la iglesia.

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